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La Maestra concede una audiencia al Rey de la Guerra, parte 6 de 6

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Otra cosa sobre los británicos. Hay muchas cosas; quizá haya olvidado muchas. Algo recuerdo, se lo contaré, ya que hablamos de Inglaterra. Una de las vecinas incluso me enseñó a lavar la ropa. Me dijo que la ropa que se lava al cabo de un día o unos días es más rápida y fácil de lavar que cuando se lleva puesta demasiado tiempo, porque las manchas, el sudor y la grasa corporal se quedan en el cuello y todo eso. En ese caso, hay que cepillarla bien primero con jabón aparte antes de meterla en la lavadora. Incluso cosas así me enseñaron. Yo no pedí ningún consejo. Por aquel entonces, era una adolescente, no hablaba mucho y todavía estaba aprendiendo inglés sobre todo leyendo periódicos y cosas así.

Y entonces una de las vecinas – ni siquiera una vecina cercana, sino una lejana, quizá a un par de manzanas, pero yo vivía más cerca del campo, así que solo lo comparo para que se hagan una idea; pero en aquella época no había grandes bloques de pisos ni edificios altos, salvo la universidad – y ella me dijo: “¿Sabes qué?” No me conocía. Me preguntó: “¿De dónde vienes?” Y le dije que venía de Âu Lạc (Vietnam) y todo eso, como estudiante. Ella dijo: “Ah, ayer pasaste por delante de mi casa, por allí”. Me la señaló – estaba un poco lejos, quizá a unos 100 metros. Me dijo: “Mi hija te vio ayer, cuando pasabas por delante, y me dijo: ‘Mamá, ¡oh!, he visto a la chica más guapa que he visto en mi vida”’. No me lo podía creer. De todos modos, nunca me había creído guapa.

Las chicas más mayores y hasta mis primas mayores me hostigaban y se burlaban de mí. Yo era pequeña y menuda. Y algunos chicos también se burlaban de mí y todo eso en el colegio – me acosaban. Y un chico incluso me abofeteó sin motivo alguno. No dijo por qué, simplemente se acercó y me abofeteó así, sin más. En aquella época, ni siquiera sabía cómo defenderme, aunque ya había aprendido algo de kung fu. Pero era una persona muy tímida, muy introvertida. Eso fue en Âu Lạc (Vietnam). Así que nunca pensé que fuera guapa. Sigo sin pensar eso. Pero cuando vi algunas de mis fotos que me enviaron, por cierto, junto con mi agenda de trabajo, como cuando citaban mi charla o algo así, ponían mi foto. Vi que algunas de las fotos eran preciosas. Pensé: “¿Vaya, ¿quién es esta mujer?” Es la cámara; es una buena cámara la que hace que se vea así. A veces es precioso – otras veces no tanto.

La vida te puede dar pequeñas alegrías, momentos de placer. Pero cuando era más joven, no tenía muchos amigos. No tenía un mejor amigo ni nada por el estilo. Mis padres no me dejaban ir a ningún sitio con nadie, salvo al colegio y de vuelta a casa. Pero varios amigos, los llamados amigos, de mi colegio y del colegio de al lado también me invitaban a sus casas y todo eso. Es un buen recuerdo. Y mis vecinos siempre me daban algo de comer si por casualidad iba allí o pasaba por delante de camino al colegio. Siempre me invitaban a entrar y me daban un poco de sopa de arroz o arroz frito, tanto en primaria como en el instituto. Supongo que parecía pequeña y la gente se sentía más protectora con una niña pequeña.

En Inglaterra también, los vecinos me daban cosas, me invitaban a comer. Por ejemplo, si preparaban patatas y otros platos – quizá como aperitivos o algo así – entonces me decían: “Está caliente, espera”. Y luego, al cabo de un rato, me decían: “Ya puedes comer”. Ya ves lo amables que son los ingleses. Han sido muy amables conmigo. Supongo que la gente de todo el mundo lo sabe, porque allá donde iban los británicos, luego creaban la Commonwealth, y la gente sigue queriéndolos, adorándolos y tratándolos muy bien, dándoles una calurosa bienvenida. En comparación con muchos otros colonizadores, a la gente no le gusta que vuelvan ni siquiera de visita. Eso es lo que he oído. No lo sé con certeza.

Pero, en cualquier caso, el pasaporte británico sigue siendo uno de los mejores del mundo, uno de los más bienvenidos en el mundo. Eso es lo que creo. Creo que la gente de todo el mundo lo sabe. Por eso muchos vinieron a Inglaterra en barco y como inmigrantes ilegales. Y los británicos, los ingleses, el Gobierno solían aceptarlos a todos antes. Últimamente, quizá ya no sean tan acogedores, porque tienen que colaborar con otros países vecinos para no animar a la gente que pasa por ellos o por países vecinos a convertirse en inmigrantes y, a convertirse en una carga para su país. Y a veces algunos de estos inmigrantes ilegales causan problemas e incluso hieren a la población local o a la policía, de alguna manera, en algunos casos. Es muy lamentable.

Gran Bretaña es uno de los mejores países, un país pacífico – justo, amistoso, cariñoso, amable, compasivo y libre. Sigue siendo mucho más libre que algunos países de la Unión Europea. Debido a la legislación de la Unión Europea, se han vuelto más restrictivos, menos amistosos y menos acogedores que antes. Lo lamento. Antes podía viajar por toda Europa a donde quisiera, porque aún no existía la legislación restrictiva de la Unión Europea. Ese es uno de los contratiempos. Pero trabajarán en ello y las cosas mejorarán.

Muchos gobiernos piensan que tienen que hacer esto y aquello, para mejorar su sistema o proteger a sus ciudadanos. Pero a veces, si el sistema se excede, entonces puede resultar opresivo, puede parecer demasiado controlado. A veces sí siento eso con respecto a mis cuentas bancarias privadas y cosas por el estilo. Ya les dije, a veces deposito dinero en el banco hasta acumular una buena cantidad, y entonces así podemos comprar un centro pequeño o un centro grande para ustedes. Y el banco me dijo que no tengo ningún mal historial ni nada. Dije: “Sí, entonces ¿por qué restringen tanto mis depósitos o mis retiros?” No importa, da igual. El dinero no es lo más importante. Si tenemos dinero, compramos. Si no tenemos, no compramos. Esa ha sido siempre mi política, y la mantengo pase lo que pase.

Inglaterra sigue siendo un lugar muy cómodo para vivir. Por eso la gente quiere venir a vivir a Inglaterra, supongo. Creo que Inglaterra y muchos otros países también son buenos. Creo que también depende del gobierno y también de la afinidad que tengan con ese país. Pase lo que pase, simplemente sucede. De todos modos, vivan bien. Sigan viviendo. Yo sigo adelante, ya sea que viva bien o no. Mi tienda de campaña es tan buena como un palacio o una casa en la que solo se puede vivir. De todos modos, no se necesita mucho. Hoy en día, tenemos este sistema de entregas. Es muy conveniente para vivir en cualquier lugar. Simplemente llevan las cosas adondequiera que uno viva. Y si no tienen casa, pueden usar la dirección de la casa de un vecino e ir allí a esperar a que llegue su pedido. Un sistema así es muy conveniente para mí. Es solo que a veces sucede que no llegan en la fecha prometida porque les falta personal o algo así. O le sucede algo al repartidor. O a veces, les envían algo equivocado. Entonces tienen que devolverlo o no devolverlo; depende de cuánto tiempo tengan. Pero hoy en día, vivir en cualquier lugar, incluso en la selva, es bastante cómodo.

No les aconsejaría que fueran a vivir al Amazonas y se mezclaran con los pueblos indígenas que viven allí. Déjenlos tranquilos. No están acostumbrados a personas ajenas a su propio mundo. A veces, nunca han salido de allí. Viven de la naturaleza, con lo que DIOS les proporciona. Y no tienen mucho sistema inmune en sus cuerpos. Así que, si ustedes van, podrían perturbar su paz o transmitirles alguna enfermedad que para ellos sea incurable porque no tienen medicina moderna. No tienen hospitales. No tienen médicos excepto sus curanderos tradicionales. No tienen todo lo necesario ni medios adecuados para curarse. Porque nosotros vivimos en una sociedad diversa desde la infancia. Nuestro cuerpo desarrolla muchos tipos de defensas, pero el de ellos no. Ellos viven juntos en su entorno puro, limpio, sencillo, protegido por DIOS. Nunca hacen daño. No tienen pensamientos negativos que los enfermen. No tienen ningún karma malo que ellos mismos hayan creado y que les haga sufrir malas consecuencias de ningún tipo. Así que es mejor que no vayan a perturbarlos, y es mejor que la gente del mundo no se acerque a ellos.

En algún país, olvidé dónde es… donde hay pueblos indígenas que viven en lo profundo de la selva, o en el Amazonas, en lo profundo de la selva de su propio país. El gobierno prohíbe a cualquiera acercarse a menos de tres millas de ellos, lo cual es una medida de protección gubernamental muy, muy buena, para protegerlos. Creo que todo país que tenga pueblos indígenas que nunca hayan salido de allí y nunca antes hayan visto a nadie, debería tener la misma ley para protegerlos. Protejan a los pueblos indígenas de todos modos, por todos los medios posibles, porque son inocentes, son vulnerables, ¡y protegen las selvas tropicales! Ellos no saben mucho sobre cómo defenderse. Ellos viven sus vidas, confiando en la bendición del Cielo y en la Gracia de DIOS. Ellos no van a causar problemas a nadie. No roban; no causan ningún daño a nadie. Así que, por favor, déjenlos tranquilos.

Por cierto, esta no es una conferencia sobre la protección de los pueblos indígenas. Es solo que no sé por qué, de repente, lo recordé. Ya he dicho muchas cosas sobre cómo proteger a los pueblos indígenas del mundo, pero siempre pienso en ellos, en lo indefensos que están, en lo vulnerables que son sus vidas. Y simplemente siento muchísima pena. No siento pena porque vivan allí solos o por su cuenta, sino que siento pena si la gente supuestamente civilizada va allí y los perturba y les transmite enfermedades, dolencias y todo eso, sin pensarlo dos veces, sin siquiera darse cuenta. Así que espero que todos los gobiernos piensen más en cómo proteger a este grupo vulnerable de personas y eduquen a sus propios ciudadanos civilizados para que no vayan allí a perturbarlos, mucho menos que vayan allí a destruir su bosque, su hogar, su paz. Rueguen a DIOS que los proteja. Amén.

Photo Caption: “Dios sí que ayuda cuando el repartidor no aparece”

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